La FAO acumula décadas de experiencia en la promoción de prácticas y políticas agrícolas que protegen la base de recursos naturales para las generaciones futuras. Las políticas agrícolas son las piedras angulares para alcanzar la seguridad alimentaria y mejorar los medios de subsistencia. Las políticas eficaces relacionadas con la agricultura y el cambio climático también pueden impulsar el crecimiento verde, proteger el medio ambiente y contribuir a la erradicación de la pobreza. La FAO colabora estrechamente con muchas de las poblaciones más vulnerables del mundo para ayudarles a aumentar su productividad agrícola, garantizando al mismo tiempo que los recursos naturales de los que dependen no se sobreexplotan o agotan.
La agricultura no sólo sufre los efectos del cambio climático, sino que también es responsable del 14 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Pero la agricultura tiene el potencial de ser una parte importante de la solución, a través de la mitigación -reducción y/o eliminación– de una cantidad significativa de las emisiones globales. En torno a un 70 por cierto de este potencial de mitigación se podría llevar a cabo en los países en desarrollo.
El cambio climático plantea múltiples amenazas a la agricultura, incluida la reducción de la productividad agrícola, la estabilidad de la producción y los ingresos en las zonas del mundo que cuentan ya con niveles elevados de inseguridad alimentaria y medios escasos para hacer frente a condiciones meteorológicas adversas. En un contexto de clima variable, la capacidad de transformar la agricultura para alimentar a una población creciente sin perjudicar la base de recursos naturales no sólo permitirá alcanzar los objetivos de seguridad alimentaria sino que también ayudará a mitigar los efectos negativos del cambio climático. Una agricultura más productiva y resistente requerirá una mejor gestión de los recursos naturales, como la tierra, el agua, el suelo y los recursos genéticos a través de prácticas como la agricultura de conservación, el control integrado de plagas, la agroforestería y las dietas sostenibles.
Esta transformación de la agricultura está siendo fomentada por la FAO y otros socios por medio de la expresión "agricultura climáticamente inteligente", una agricultura que de forma sostenible incrementa la productividad y la resiliencia (adaptación), reduce /elimina los gases de efecto invernadero (mitigación) al tiempo que contribuye a la consecución de los objetivos nacionales de seguridad alimentaria y desarrollo.
http://www.fao.org/climatechange/climatesmart/es/
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Published by FAO
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